Los errores
no se niegan,
se asumen;
La tristeza no se llora,se supera
Y el amor no se grita,se demuestra.
Sé fuerte para que nadie,te derrote,
Sé noble para que nadie te humille,
Sé humilde para que nadie te ofenda
Y sigue siendo tú Para que nadie te olvide

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Sin más acepción que un tictac


A estas horas aún se deambula
sin exceso de calor.
Vamos a por el martes.
Reflexión sobre ayer
sobre estos días.

Cada uno es disparejo
y a la vez semejante
porque cada día es cíclico.
Sí nos pudieran contemplar
el sol y la luna
advertirían que somos seres mínimos,
sin más acepción que un tictac.


Pero las manecillas de nuestro espacio pasan
y nuestra coexistencia tiene  sus consecuencias
para propios y para los insólitos.
Estoy aterrada
de los sucesos tan sanguinarios que recreamos.

Pero al sol le da igual
solo consuma un oficio.
Darnos vida. ¿y para qué?

El espejo de los demás ve en mí



Ayer fue luna llena.
Mi luna……
Y yo con mi espíritu de lobo
aullé a su esplendor.
Miraba a su reflejo
A su luz que cubre a todo y a todos.
A ella no le importa,
no nos conoce.
Pero,
¿Nosotros conocemos algo?
¿Conocemos a los demás?
¿Nos conocemos a nosotros mismos?
Y Menos mal que somos
unos desconocidos de la luz.
Que manifiesta el espíritu de los otros
a nuestra vida,
ese arroyo de cada día
donde todo acontece sin pausa
en monótona secuencia.
El espejo de los demás
ve en mí
Y yo fluyo sin dejarme incidir

Ampararme en mis figuras de barro




Mi pregunta de hoy
trata sobre lo que supone ser.
¿Vivir como un  arroyo
dejando que la vida fluya?
¿Un líquido dulce
 de desconocimiento de las cosas
 y de nosotros mismo?

Cada uno de nosotros
nos mecemos en la brisa matinal,
 solo somos simples granos de polvo
que cada día el viento levanta y arrulla cotidianamente
para después dejarnos caer.
Cada día comenzamos con la luz,
en esa danza  de compases delirantes
impuesta por el  alba.
Pero también tenemos criterio,
carácter, instinto, sensaciones  
y  sabiendo, nos dejamos acunar.
¿Donde estoy en esa brisa
de hechos cotidianos?
Intento ampararme en mis figuras de barro,
 que mi corazón siente y las quiero.
Mis pulseras son un referente de ello

jueves, 1 de noviembre de 2012

La nueva situación

 


Estos días cambio la temperatura.
Ya entrevemos el brote del otoño.
Todo permuta
 tenemos que estar dispuestos
en cuerpo y espíritu,
 estimar cada instante,
 lograr deleitarse con las cosas
humildes y rutinarias.
A mí me cuesta las novedades
y por tanto
 preparo mi espíritu a la nueva situación

miércoles, 31 de octubre de 2012

Día de lluvia



El agua fluye del cielo gris
un cielo espeso y sin definir.
Lo veo, parece uniforme y cerca
 Casi puedo  tocar con las puntas de los dedos.
La humedad busca amparo en mis huesos,
 yo reacciono a está sensación incómoda
que no es dolor,
solo una forma más
de sentirme extraña.

Nosotros los transeúntes del día
vemos el cielo y la lluvia
 apreciamos esta dolencia
que no es propia
y seguimos porque nunca es duradero.

Hoy viernes,
por fin se acaba la semana,
todo concluye, maléfico e inocente.
Ya llegara otro cielo nítido
donde el día sea de color
y las emociones se tornen
claras y satisfactorias.

martes, 18 de septiembre de 2012

SER



Mi pregunta de hoy trata sobre lo que supone SER.
¿Vivir como un  arroyo dejando que la vida fluya?
¿Un líquido dulce de desconocimiento de las cosas y de nosotros mismo?
 Cada uno de nosotros nos mecemos en la brisa matinal, solo somos simples granos de polvo que cada día el viento levanta y arrulla cotidianamente para después dejarnos caer. Cada día comenzamos con la luz, en esa danza  de compases delirantes impuesta por el  alba. Pero también tenemos criterio, carácter, instinto, sensaciones  y  sabiendo, nos dejamos acunar.
¿Donde estoy en esa brisa de hechos cotidianos?
Intento ampararme en mis figuras de barro, que mi corazón siente y las quiero.
Mis pulseras son un referente de ello.
Gracias por existir....

martes, 21 de agosto de 2012

Estamos en verano


Estamos en verano
con el color y el calor
que se manifiestan en cada minuto.
Esa luz que alumbra a todos y a todo.
¿Es verano en nuestra vida?  
¿O nos sentimos que nos preparamos para el otoño?
¿Vivir sin apreciar el albor cada jornada?
¿Y sentir el ocaso de lo que puede ser y será?
No es verano para mí.

Mi momento no esta
en la intensidad de la primavera
donde todo fluye en cascadas
de borbotones de color

Ni mi tiempo es el verano
ni me fundo en su calor y en su luz
en donde los transeúntes descansan
y viven en el reflejo del sol.
Habitan y son Peregrinos de la luz
por qué están es su verano
viven del sol y por el color
de casi primavera, pero que no son.

No me siento cómoda
con el estío, ni con claridad.
Los destellos de la luz hacen que las cosas
se manifestarse como se quieren ver.
Y nada es, como lo vemos
Depende de como lo miremos
Si es con la intensidad de nuestras emociones  
o con las lentes del  tiempo
Nada es verdad, en definitiva nada es real
Y la nada es casi todo
  
Pero vemos.  
Por qué podemos ver.
Percibimos que cada minuto,
de cada jornada,
los días son más efímeros.
La noche destaca poco a poco
dentro de nuestra existencia.
Como esa  puerta cerrada
que la naturaleza tiene que abrir,
que nadie sabe que es, pero esta .
Y la conocemos
Y la observamos
Y volvemos la vista atrás
a nuestra vida.
Con ese suspiro que no es dolencia
solo un estremecimiento del alma.
Como un sueño, que no es un sueño
por qué no despiertas.
Y nadie regresó jamás

 Solo Espero el candor de los ocres
la suave brisa que acaricia
las hojas y bailas con ellas
amontonarlas en una cama
sobre la acera de nuestros pies
Los olores de la mañana en otoño,
el brillo del sol atravesando
las hojas de un árbol,
las líneas que forman las sombras al atardecer,
la niebla en la mañana,
el amanecer rosa, que casi es,
pero no es, el invierno,
Son algunos de esos miles
de maravillosos momentos
que hacen que la vida se celebre en mí.