Los errores
no se niegan,
se asumen;
La tristeza no se llora,se supera
Y el amor no se grita,se demuestra.
Sé fuerte para que nadie,te derrote,
Sé noble para que nadie te humille,
Sé humilde para que nadie te ofenda
Y sigue siendo tú Para que nadie te olvide

martes, 21 de agosto de 2012

Estamos en verano


Estamos en verano
con el color y el calor
que se manifiestan en cada minuto.
Esa luz que alumbra a todos y a todo.
¿Es verano en nuestra vida?  
¿O nos sentimos que nos preparamos para el otoño?
¿Vivir sin apreciar el albor cada jornada?
¿Y sentir el ocaso de lo que puede ser y será?
No es verano para mí.

Mi momento no esta
en la intensidad de la primavera
donde todo fluye en cascadas
de borbotones de color

Ni mi tiempo es el verano
ni me fundo en su calor y en su luz
en donde los transeúntes descansan
y viven en el reflejo del sol.
Habitan y son Peregrinos de la luz
por qué están es su verano
viven del sol y por el color
de casi primavera, pero que no son.

No me siento cómoda
con el estío, ni con claridad.
Los destellos de la luz hacen que las cosas
se manifestarse como se quieren ver.
Y nada es, como lo vemos
Depende de como lo miremos
Si es con la intensidad de nuestras emociones  
o con las lentes del  tiempo
Nada es verdad, en definitiva nada es real
Y la nada es casi todo
  
Pero vemos.  
Por qué podemos ver.
Percibimos que cada minuto,
de cada jornada,
los días son más efímeros.
La noche destaca poco a poco
dentro de nuestra existencia.
Como esa  puerta cerrada
que la naturaleza tiene que abrir,
que nadie sabe que es, pero esta .
Y la conocemos
Y la observamos
Y volvemos la vista atrás
a nuestra vida.
Con ese suspiro que no es dolencia
solo un estremecimiento del alma.
Como un sueño, que no es un sueño
por qué no despiertas.
Y nadie regresó jamás

 Solo Espero el candor de los ocres
la suave brisa que acaricia
las hojas y bailas con ellas
amontonarlas en una cama
sobre la acera de nuestros pies
Los olores de la mañana en otoño,
el brillo del sol atravesando
las hojas de un árbol,
las líneas que forman las sombras al atardecer,
la niebla en la mañana,
el amanecer rosa, que casi es,
pero no es, el invierno,
Son algunos de esos miles
de maravillosos momentos
que hacen que la vida se celebre en mí.



domingo, 12 de agosto de 2012

Da calidez a los montes


“  Miro el sol, la luz que dora las cimas, refleja el brillo en los valles. Da calidez a los montes y siento sin cavilar, conozco solo sintiendo a través de él, que da vida sin vivir.
Cuando subes la senda del monte, tus músculos son capaces y tu mente asume la cumbre, miras abajo sin preocuparte que estas cerca del sol, cerca de otras montañas. Pero tu estatura es la misma, la distancia del sol es la misma y te sientes Dios,
sin pensar  en la hierba que pisaste para subir.. “

Experimentar sin tocar , querer sin ver


Seguimos en el día,
como la luz vuelve tras la luna,
como mi pensamiento esta en mis emociones
sin conocer
Experimentar sin tocar , querer sin ver.
Estas en mí cada día
donde la lógica no habita y reina los sentimientos.

Como agua que absorbe la esponja


El día me da luz y me inunda sin pensar, concibiendo sin saber..
Escucho las aves. Contemplo a las personas y siento sin ser.
Miro su semblante sin conocer.
Como agua que absorbe la esponja sin ser esponja, estoy en ti.
Como tú estas en mí, donde anida el efecto y no la lógica.
Cada una de vosotras vivís en mí,
en donde el reconocimiento existe y la luz da vida.
Y tu rostro me acompaña en el día para reanudar.

Un movimiento de la conciencia en penumbra



Nos vemos en el teatro de la vida
sin creernos el papel que nos toca.

Porque no miramos, el reflejo de los demás.
Porque no queremos ver, oscuridad en nosotros.
Un papel protagonista, que ni llegamos a ser.
Ciegos de los otros que habitan fuera de ti

Me siento en una envoltura de plástico
saturada de susurros y acciones que ni son míos.
Con una conciencia, que no entiendo.

Porque en el espejo del  otro,
no habitó.
En ese ocaso falto de luchas,
donde fallece el todo,
anida lo particular,sin pensar en más.

Un movimiento de la conciencia en penumbra,
vacía de un fin general,
donde sólo llega la luz
a sus abrigos de forro azabache.
Al final somos vanidad
errores no superados , sin ganas de luchar

domingo, 5 de agosto de 2012

Despierte tu mirada


Tengo que estar en mí




Tengo que estar en mí
para percibir cada luna
como llena con un cerco la noche.
Las flores no tiene el color del día,
como cada hora
no es igual que ayer.
En un mes distinto
y una luna nueva.
Y yo lo veo distinta,
sin evocaciones similares.

Dicen que soy sensitiva,
dicen que soy competente,
pero la luna me da la fuerza
para ser nueva cada día
y volver a conocer y apreciar.
Y si me sentimiento fuera de verdad
sentiría y no contemplaría a la luna.
Y lo necesito, para creer y coexistir.
  
Todos tienen una vida vivida
y una vida soñada,
igual que yo.
Donde no recuerdo, sueño
y donde están los vacíos, lo escucho.
Donde fue la luz, ahora confusiones
Donde esta el cielo, esta la luna.

Mi aliento guarda
mis sensaciones no anidadas
pero si imaginadas.
Como las flores que si constan
y ella las guarda para el alba
que da su calidez y su tonalidad.
Ahora la veo en el cielo
donde todos la ven,
pero ahora es mía, de mi fortaleza
y la miro y la busco
con su reflejo sobre las praderas
y las cosas sin color, con quietud.

Diosa del mar y del dolor
de pasiones y de lamentos,
de insaciables besos
que no se supo  dar.
Pero ahora es mía
de mi corazón, de mi energía
de  mis vicios esclavos,
de mis tentativas suicidas,
de lo más hondo de la naturaleza.